jul 04

La industria financiera se esfuerza en comercializar herramientas para ganar con la subida de la Bolsa, la posición más lógica respecto al medio y largo plazo, a tenor de los estudios que certifican el triunfo, en un periodo de tiempo medianamente amplio, de la renta variable respecto al resto de los activos. Pero no es la única forma de ganar dinero. Como dicen los analistas técnicos, “la tendencia es tu amigay lo mismo da que sea alcista o bajista: se puede sacar tajada en todos los frentes. Y es que, actualmente, existen en el mercado español seis métodos para ganar dinero con los batacazos del mercado: futuros, opciones, warrants, ventas a crédito, CFD y ETF inversos.

Hoy, examinamos las distintas posibilidades que tiene un inversor para aprovechar una . Un inversor atento a la tendencia pero poco proclive a una gestión activa se mantendrá en liquidez o habrá cubierto su cartera para evitar la descapitalización. Sin embargo un inversor activo intentará sacar provecho de la baja trabajando el lado corto del mercado. ¿Pero cómo?

Hace unos años, era difícil trabajar por la escasa cantidad de productos disponibles y la falta de interés de los brokers. Pero ahora, el inversor principiante se encuentra en la situación inversa a la de los años 2002-2003: mimado por los brokers, recibe múltiples ofertas comerciales, a cada cual más golosa, y tiene ante sí varios productos en apariencia muy diferentes. ¿Cómo evitar quebraderos de cabeza y escoger el que más se adapta a sus necesidades? Veamos cuáles son los productos disponibles y lo que deberían ser sus criterios de selección.

Los productos disponibles

Todos tienen sus ventajas y sus inconvenientes, si bien la mayoría comparte una característica: el apalancamiento. Salvo los ETF, donde es opcional, en el resto de los productos tan sólo es necesario disponer de una parte del dinero que realmente estaremos invirtiendo. Una ventaja, a priori, que puede transformarse en un serio problema si el valor o el índice en el que se esperan retrocesos se da la vuelta y comienza a subir con fuerza. Las pérdidas se multiplicarían en un abrir y cerrar de ojos y, en el caso más extremo, podrían llegar a ser superiores al dinero puesto sobre el tapete en forma de garantía.

Los expertos se esfuerzan en advertir que son instrumentos peligrosos en manos de principiantes y que exigen un conocimiento profundo, especialmente aquéllos en los que el precio no es el único elemento que hay que hay que vigilar, como ocurre con las opciones y los warrants, y en aquellos limitados en el tiempo por vencimientos, como los dos anteriores, los futuros y la operativa a crédito. En algunos, la liquidez supone también un molesto hándicap y, en cualquier caso, no están disponibles en todos los intermediarios financieros.

Tendrá que escoger entre operar a crédito, vender futuros sobre índices o acciones, comprar un warrant put, vender un ETF, o incluso vender uno de estos nuevos Contratos Por Diferencia o CFD según las siglas en inglés. No hablaremos esta vez de los certificados, poco ofertados en España al inversor minorista todavía: les dedicaré un artículo específico. Cada producto tiene sus ventajas y sus inconvenientes en cuanto a disponibilidad, facilidad de uso, liquidez, flexibilidad y apalancamiento para los más arriesgados.

ETFs (Exchange-Traded Funds)

Son fondos que replican un índice cualquiera y cotizan como una acción. Son simples y económicos, muy atractivos en apariencia. Pero por desgracia ningún broker español permite venderlo a crédito. No obstante, varios funcionan en relación inversa al índice que replican. Es decir, su precio sube si baja el mercado. Operan en su mayoría en el mercado americano (Nasdaq, S&P, Dow). Casi cualquier broker los comercializa a través de su página web. No dejen de comprobar la liquidez del fondo antes de comprar.

Las ventas a crédito. Un clásico para ganar con la caída de los grandes

Es la que tiene mayor tradición entre todas las técnicas para ganar en las caídas. La operativa a crédito, tanto la compra como la venta, fue regulada por una orden ministerial en 1991 y sólo permite operar a la baja con los valores que forman parte del Ibex 35, es decir mediante préstamo de títulos, permiten vender un título que no posee. El producto goza, además, de apalancamiento,

Características. La venta a crédito consiste en tomar prestadas unas acciones para, a continuación, venderlas en mercado. La ganancia vendría del hecho de recomprar los títulos más baratos, embolsándose la diferencia. Sólo hay que disponer de un 25% del importe que cuestan realmente los títulos. Dependiendo del intermediario y del cliente, hay un máximo y un mínimo de efectivo.

Ventajas. Los servicios están a menudo asociados a un sistema de crédito y permiten triplicar o cuadruplicar la inversión sin necesitar el capital correspondiente (es el caso de la cuenta cuatriplica de Selfrade). Goza de tanta liquidez como la compra normal de acciones. Permite operar sobre todos los valores del Ibex. RBC-Dexia comercializa su producto, Credibolsa, a través de varios intermediarios. Fibanc, Bankinter y SelfTrade ofrecen servicios similares.

Costes. En las compraventas se aplican las comisiones estándar. El inversor recibe, además, un tipo de interés por las garantías. ¡Pero ojo con el coste total de la operativa! Los títulos disponibles son a menudo poco numerosos y sometidos a restricciones si desean mantener la posición abierta más allá de la sesión.

Desventajas. Puede haber problemas a la hora de obtener las acciones necesarias con el objetivo de venderlas. Se le ha criticado durante mucho tiempo por su falta de liquidez (por falta de contrapartida prestamista de títulos), pero vuelve a estar de moda gracias a los esfuerzos de marketing de algunos brokers vinculados a un banco. Por regla general, no se puede apostar contra valores que no forman parte del Ibex 35, a menos que la operativa sea exclusivamente para operaciones intradía, como ocurre en SelfTrade. Hay que elevar la garantía, en caso de que la apuesta sea fallida, para que esté cubierto el 25% del importe de la inversión real. Tienen vencimiento: el plazo máximo de una posición es de unos tres meses.

Los Futuros. Vender sin comprar con una sola referencia: el precio

Sólo importa el precio. A diferencia de otros productos, como los warrants o las opciones, los futuros tienen la ventaja de que se mueven exclusivamente en función de la cotización del subyacente, sin complicaciones adicionales. Permiten vender sin haber comprado previamente y con un cierto nivel de apalancamiento.

Tipos. A grandes rasgos, la división fundamental estriba en si son futuros sobre índices, como el Ibex 35, o de valores, como el Banco Santander. El mercado español de futuros y opciones, MEFF, comercializa de ambas clases, aunque existen sobre practicamente cualquier mercado: índices, materias primas, divisas o títulos.

Características. Es una inversión apalancada: el ahorrador no tendrá que tener todo el dinero por el que realmente estará invirtiendo. MEFF exige una garantía en función del producto, de tal forma que para el futuro del Ibex 35, en el que cada punto equivale a 10 euros, asciende a 10.000 euros, mientras que en el mini (cada punto equivale a un euro), se requieren 1.000 euros. En este último caso, la inversión real en euros sería igual a los puntos del índice. Las ganancias o las pérdidas se liquidan diariamente y se incluyen en la garantía. Así, si vendemos un futuro a 14.000 y el Ibex sube a 14.500 tendremos que elevar en 500 euros la garantía depositada. Las comisiones son más ventajosas que las del contado.

Han sido hasta ahora los productos más utilizados por los traders para trabajar a la baja (es decir mediante la venta de contratos). Son muy baratos y permiten un apalancamiento importante.

Desventajas. Es necesario disponer de una cuenta en alguno de los intermediarios miembros de MEFF. Tienen vencimiento –en España, los del Ibex vencen el tercer viernes de cada mes–, y, además, su liquidez deja bastante que desear, sobre todo los productos a los que pueden acceder los minoritarios, como el Ibex mini o los futuros sobre acciones.

Tienen un gran inconveniente al implicar, muy a menudo, una toma de riesgo excesiva para el inversor minorista. En España, MEFF finalmente se lanzó en los futuros sobre todos los componentes del Ibex: una iniciativa cuyo interés disminuye por la falta de liquidez de la mayoría de los instrumentos. sin embargo el mercado americano o británico es increiblemente más eficiente y mucho más líquido.

Las Opciones. Diferentes coberturas para solventar la crisis

Las opciones ofrecen una de las mejores alternativas como control de riesgo para un minorista. Su uso para cubrir una cartera es de gran utilidad, pero no falta quien recurre a ellas como inversión puramente especulativa. Permiten apalancarse y pueden ocasionar pérdidas ilimitadas.

Características. Una opción es un contrato que otorga al comprador el derecho –no la obligación– de comprar (call) o vender (put) un activo subyacente a un precio determinado en una fecha prefijada (vencimiento). A cambio paga una prima al vendedor, que está obligado a comprar o vender si el comprador ejerce su derecho. Los warrants son opciones comercializadas por bancos y que cotizan en Bolsa, no en MEFF. Las opciones cotizan en función del precio del subyacente, de la volatilidad y del tiempo al vencimiento.

Coste. El precio de la opción para el comprador se denomina prima. No puede perder más que lo que paga por la opción. El vendedor cobra la prima pero puede sufrir pérdidas ilimitadas. Al igual que con los futuros se exigen garantías y operar implica comisiones de intermediación.

Comprar un put resulta interesante cuando se piensa que una acción puede caer. Si se tienen las acciones en cartera, con el put el inversor se garantiza, a cambio de la prima, poder vender a un precio fijo. Si no se tienen acciones también se puede apostar por caídas comprando y vendiendo en el put mercado.

Vender un call permite ganar en un mercado bajista pero con mucho riesgo. Es una cobertura imperfecta y con el peligro de sufrir pérdidas ilimitadas.

Los CFDs. Una alternativa líquida y sin vencimiento

Los contratos por diferencias, CFD por sus siglas en inglés, son lo último en derivados. Permiten operar de forma apalancada pero a diferencia de los futuros, warrants y opciones no tienen vencimiento. Su principal ventaja es la liquidez.

Características. Es un producto simple, líquido (en realidad la liquidez de la bolsa), transparente y muy flexible. Los CFD permiten apostar tanto al alza como a la baja. Se trata de un contrato entre un emisor y una entidad financiera sobre un abanico de subyacentes en los que la liquidación se realiza por la diferencia entre el precio de compra y el de venta, igual que si se hubiese comprado directamente las acciones pero sin necesidad de llevar a cabo la entrega física del activa.

Operativa. Es un producto ideal para trabajar el mercado a la baja si no fuera por un serio defecto: una comisión de compra/venta muy cara con respecto a la de los futuros o warrants. El broker o banco emisor compra los títulos y financia la operación de modo que el cliente sólo tiene que adelantar una parte de la inversión total, lo que se denomina garantía. Cuando la posición es bajista, la operativa es la misma pero la entidad financiera vende los títulos para luego recomprarlos.

Ventajas. La principal ventaja frente a otros derivados es la liquidez, puesto que las operaciones se realizan sobre la horquilla de precios del contado. Por otro lado, no tienen vencimientos por lo que la posición se puede mantener abierta el tiempo que se quiera.

Costes. Operar con CFD conlleva una financiación, lo que implica intereses. En la compra se pagarán (euríbor, libor o Eonia más un diferencia entre 1,75% y 2,5%) y en la venta se recibirá una remuneración (euríbor, libor o Eonia menos un diferencial entre 1,75% y 2,5%). A esto hay que sumar una comisión de intermediación y en algunos casos el canon de la Bolsa.

Los warrants

Constituyen un producto muy atractivo para los amantes del riesgo. Son muy comunes en España y disponibles con la mayoría de los brokers. Son baratos, movilizan poco capital para un alto apalancamiento en bolsa. Muchos inversores les reprochan su complicación técnica y cierta opacidad en la fijación de los precios.

No reflejan directamente el precio del activo subyacente, lo que puede traer amargas sorpresas al trader principiante. Su éxito con el inversor minorista se debe al escaso capital necesario para operar y a las comisiones baratas. Pero cuidado con el efecto perverso de un apalancamiento a menudo excesivo para los recursos del trader.

Apuestas en bolsa. Spread Betting – fixed Odds betting – Binary Betting – Pool Betting

A medio camino entre el juego de azar y el trading, existe un lugar para las apuestas financieras. La utilización de este tipo de “productos” nos permite en la práctica diseñar nuestros propios activos sintéticos y elegir el apalancamiento que deseemos sin ninguna restricción.

Comentado en el post Spread Betting – Inversion o Apuestas

¿Cómo escoger un producto adaptado a mi estilo de gestión/trading?

Lo están viendo, no faltan productos para aprovecharse un mercado bajista. El problema es elegir y deben preguntarse varias cosas antes de pasar al ataque. Ésta debería ser su “check list” antes de empezar una operativa a corto:

  1. ¿Estoy dispuesto a trabajar con un broker extranjero? Si su respuesta es no, los productos disponibles se limitarán a algunos ETFs, la venta a crédito, los futuros sobre índices, los warrants españoles o internacionales o los CFDs españoles.
  2. ¿Estoy dispuesto a trabajar con varios brokers? Es raro que en España un broker proponga toda la gama de productos disponibles. Los futuros sobre indices y warrants están por lo general disponibles. El resto dependerá de la política comercial de cada cual.
  3. ¿Cuál es mi universo de inversión y/o mi frecuencia de trading? Si lo que desea es quedarse en España, no dude en trabajar los CFDs, warrants o ventas a crédito. Si quiere diversificar con un broker español, sus posibilidades se limitarán a los warrants, ETFs o futuros sobre índices o divisas. Un trading activo implicará comisiones de intermediación altas, salvo usar futuros o warrants. Un trader en tendencia, con o sin apalancamiento (ver abajo), puede operar a la baja con futuros o mejor, con CFDs si quiere diversificar su cartera.
  4. ¿Utilizo el buen producto dado el tamaño de mi cartera? Si hasta 50.000 euros en un mercado alcista, no invertirá 200.000 en uno bajista. Con menos de 50.000 euros, debe saber que casi todos los futuros le resultarán inaccesibles teniendo en cuenta el tamaño del nominal invertido que representan. Las únicas excepciones son el mini ibex, el contrato sobre eurostoxx o el mini Nasdaq. Deberá orientarse hacia las ventas a crédito, ETFs, CFDs o warrants (para los más audaces porque su diversificación será muy limitada si se toma cuenta el alto apalancamiento del producto)
  5. ¿Cuál es el grado de apalancamiento que busco? Sin duda, es la pregunta más importante. Muchos de ustedes dudan si especular a la baja porque se imaginan tomar un riesgo desmesurado utilizando productos apalancados. Es falso. El riesgo nace del uso que hace el inversor del producto, no del producto en sí. Si los futuros son a veces difíciles de usar, los CFDs o la venta a crédito les ofrecen la flexibilidad necesaria para escoger su nivel de apalancamiento real. Este puede ir de cero (por ejemplo vender un CFD cuyo nominal corresponda a una compra para una cantidad similar en el mercado al contado) hasta 10 o 20 veces en los casos más habituales.

Le toca a usted adaptar los instrumentos a sus preferencias de riesgo. Si trabaja con un producto apalancado, no olvide que la pérdida o la ganancia potencial de su posición dependerá del nominal de la transacción pero se restará o se añadirá a la garantía que habrá pagado.

No hay instrumentos financieros buenos o malos sino buenas o malas estrategias de inversión. Un warrant put Telefónica no se gestiona como una venta de CFDs Telefónica o como una venta a crédito de acciones de Telefónica. Cada posición tiene su propia ecuación de riesgos aunque el subyacente sea siempre Telefónica.

Cuidado con los riesgos excesivos, adapte su gestión en consecuencia y sobre todo respete la disciplina del trading que haya escogida. Flexibilidad y disciplina son las dos claves que le abren la puerta de las ganancias a medio plazo, incluso en un mercado bajista.

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publicado por juanjo \\ tags: , ,

Un Comentario a “¿Cómo ganar dinero cuando la bolsa baja?”

  1. Gustavo Candanosa Dice:

    Muy buenos tips, yo soy principiante en esto de la bolsa, estoy inviertiendo poco para ver como se mueve la bolsa y esta nota me sirve mucho. Lo unico a veces que me molesta es el cobro de la compañia con la que estoy que es de 10 dls cada vez que compras o 10 dls cada vez que vendes , yo estoy en sharebuiler y me gusta pero solo eso de los cobros pues no. Bueno muchas gracias por sus excelentes temas.

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