Es un secreto a voces… Alemania es la envidia de Europa y también de EE.UU., quienes miran con recelo sus cifras económicas alentadoras en el contexto actual de crisis. El PIB alemán podría crecer por encima del 3,5% en 2010 y todo apunta a que Alemania seguirá haciéndolo mejor que sus homólogos europeos en los próximos meses gracias a sus ventajas competitivas a nivel laboral e industrial. Actualmente, el país tiene una tasa de paro del 7,2% frente al 20,5% de España, la flexibilidad laboral es mayor a la de los otros países europeos (60% – 120%) y la reforma de pensiones está un paso por delante de la española. En la industria y la ingeniería, se dispara la demanda de trabajadores, mientras que las exportaciones representan el 45% del PIB.
Bajo estas premisas, el DWS Deutschland es probablemente uno de los fondos más indicados en este momento para tomar posiciones en renta variable. El fondo está gestionado por la gestora alemana DWS desde Frankfurt, e invierte en acciones de Alemania, mayoritariamente de capitalización grande. En el momento de seleccionar valores, se buscan especialmente aquellos que tengan exposición a los países emergentes, en particular a China como pueden tener Siemens, Adidas o Volkswagen, con lo que invertir en el DWS Deutschland resulta ser también una forma de invertir en Emergentes eliminando el riesgo divisa y de liquidez. El fondo tiene 5 estrellas Morningstar y ha cosechando excelentes rentabilidades este año.
Os voy a presentar a continuación una relación de reglas clásicas pero extremadamente útiles que he ido aprendiendo a lo largo de mis años en bolsa.
Estoy seguro de que todos las habréis oído anteriormente, pero la clave del éxito no está en conocerlas sino en tener la disciplina suficiente para aplicarlas con rigor.
Planea tus inversiones. Invierte de acuerdo con un plan.
Registra los resultados de tus inversiones.
Manten una actitud positiva, pierdas lo que pierdas.
No te lleves el mercado a casa.
Establece objetivos inversores cada vez más ambiciosos.
Los inversores de éxito no tienen miedo a comprar a precios altos y vender a precios bajos.
Los inversores de éxito compran con las malas noticias y venden con las buenas noticias.
Los inversores de éxito dedican un tiempo bien establecido y planeado para estudiar los mercados.
Los inversores de éxito no se dejan influir por las opiniones de los demás.
Lucha sin cesar para conseguir tener paciencia, perseverancia, determinación y actuar racionalmente.
Limita tus pérdidas. Utiliza los stops.
No canceles nunca una orden stop-loss después de haberla dado.
Establece el stop en el momento de hacer la operación.
No entres nunca en el mercado porque te hayas cansado de esperar.
Evita entrar y salir del mercado demasiadas veces.
Las pérdidas hacen estudioso al inversionista, no así las ganancias. Aprovecha todas las pérdidas para conocer mejor el comportamiento del mercado.
Lo más difícil de la especulación no es la predicción sino el autocontrol. Tener éxito invirtiendo es difícil y frustrante. Tú eres la variable más importante en la ecuación del éxito.
Sométete a la disciplina de seguir siempre un conjunto de reglas predeterminadas.
Recuerda que un mercado bajista caerá en un mes lo que un mercado alcista tardó tres meses en ganar.
No dejes nunca que una operación ganadora se convierta en perdedora. Párate si el mercado se mueve contra tí un 20% aprox. de tu punto de máximo beneficio.
Tienes que tener un sistema de inversión y debes de seguirlo a rajatabla.
Espera y acepta elegantemente las pérdidas. Los que se obsesionan con las pérdidas pierden la siguiente oportunidad, que muy probablemente será beneficiosa.
Divide tus beneficios por la mitad y no arriesgues más del 50% de ellos en el mercado.
La clave del éxito en la inversión está en el conocimiento de uno mismo y de las propias limitaciones.
La diferencia entre ganadores y perdedores no es tanto la habilidad congénita como la disciplina para evitar errores.
Los inversionistas como los luchadores de esgrima se dividen en rápidos y muertos.
La palabra puede ser plata, pero el silencio es oro. Los inversionistas de oro no hablan de sus éxitos.
Ten grandes sueños y ponte metas altas. Poca gente se propone objetivos demasiado ambiciosos. Un hombre llega a ser aquello en lo que está pensando todo el día.
Acepta el fracaso como un escalón hacia la victoria.
¿Has tenido una pérdida? Olvídalo enseguida. ¿Has tenido un beneficio? Olvídalo todavía más deprisa. No dejes que el ego y la codicia te impidan pensar con claridad y trabajar duramente.
No se puede hacer nada para impedir lo que sucedió ayer. Cuando se cierra una puerta, se abre otra. La mejor oportunidad está siempre detrás de la puerta abierta.
El mayor secreto para el inversionista es subordinar sus deseos a los del mercado. El mercado nunca engaña, porque refleja todas las fuerzas que influyen en él. Eso es así mientras te sientas seguro; cuando no es así, estás desorientado y sentenciado.
Es mucho más fácil hacer una operación que retirarla.
Si un mercado no se comporta como crees que debería, retírate.
Ten cuidado con las grandes posiciones que pueden controlar tus emociones. No seas demasiado audaz en el mercado.
Nunca compres más de una posición perdedora.
No trates de tomar techos o suelos.
Debes de creer en ti mismo y en tu opinión, si esperas vivir de esto.
En un mercado estrecho no tiene sentido tratar de acertar si el próximo gran movimiento será hacia arriba o hacia abajo.
No me preocupa una pérdida después de aceptarla. Lo olvido al día siguiente. Pero equivocarse y no aceptar la pérdida, eso es lo que hace daño al bolsillo y al alma.
Nunca te anticipes a dar consejos ni fanfarronees de tus ganancias.
De todos los errores de la especulación, hay pocos tan graves como vender lo que da beneficios y guardar lo que tiene pérdidas.
Permanecer al margen es una posición.
Es mejor estar más interesado en la reacción del mercado ante una noticia que en la propia noticia.
Si no sabes quién eres, los mercados son un lugar caro para enterarte.
En el mundo del dinero, que es un mundo modelado por la conducta humana, nadie tiene la menor idea de lo que sucederá en el futuro. Insisto, nadie. Por eso, el inversor de éxito no basa sus movimientos en lo que pueda pasar, sino que reacciona ante lo que pasa de verdad.
Excepto raras ocasiones, adquire la constumbre de tomar las ganancias rápidamente. No te atormentes si un valor sigue subiendo después de haberlo dejado. Lo más probable es que no continue así mucho tiempo. Si no es así, consuélate pensando en todas las veces que, al liquidar pronto, tuviste ganancias que hubieras perdido de otro modo.
Cuando el barco empiece a hundirse, no reces ¡Salta¡
Pierde la razón, no tu dinero.
Asimila en los más íntimo de tu ser un conjunto de reglas que te vayan bien.