Feb 13

¿Qué es un Futuro?

Antecedentes: los contratos a plazo o forward

Antes de explicar las características de los contratos de futuros, es conveniente fijarse en su antecedente; los llamados contratos a plazo o contratos forward. Para definir qué es un contrato a plazo, utilizaremos un ejemplo práctico:

Supongamos que la señora Gómez recibe la noticia de que en nueve meses su familia contará con un miembro más. Tras la alegría del primer momento, cae en la cuenta de que el reducido apartamento en el que residen se les quedará pequeño y decide que es el momento de comprar una casa más grande. Unos días después llega a un acuerdo para pagar 180.000 euros por un nuevo piso.

En una de las conversaciones que mantiene con el vendedor le hace saber que en realidad el piso no lo necesita hasta dentro de nueve meses, pero que, con el fuerte crecimiento de los precios que se está produciendo en el mercado inmobiliario, prefiere comprarlo ahora.

Ante esto el vendedor le responde que no tiene ningún inconveniente en entregar el piso dentro de nueve meses. De este modo, se presenta la posibilidad de firmar hoy un contrato en el que la trasmisión del piso se realice dentro de nueve meses, pero fijando hoy su precio. Este tipo de contrato se conoce como contrato a plazo.

Esta idea no disgusta a la señora Gómez, pero le preocupa que el vendedor intente fijar en el contrato el precio de la vivienda incrementado en el 17% de revalorización que se espera para los próximos nueve meses.

Si el vendedor tomase esta decisión, el precio que figuraría en el contrato sería de 210.600 euros.
Precio del piso = 180.000 x (1 + 0,17) = 210.600 euros (el precio actual más el incremento
esperado)

¿Debería la señora Gómez aceptar ese precio? La respuesta es No.

¿Por qué?

La señora Gómez tiene la posibilidad de:

  • comprar la casa ahora y pagar 180.000 euros
  • firmar un contrato a plazo.

Si decidiera comprar hoy la casa, debería pedir prestado los 180.000 euros. Suponiendo que por esta operación el banco le cobra un 2% anual, al cabo de los nueve meses habrá pagado 2.700 euros en concepto de intereses.

Intereses = 180.000 x 0.02 x 9/12 = 2.700 euros

Por lo tanto, si el vendedor pretendiese reflejar en el contrato un precio superior a 182.700 euros, la señora Gómez optaría por comprar la casa al contado, es decir hoy (pidiendo el dinero prestado), ya que ese sería su coste al cabo de nueve meses.

¿Sería este el precio adecuado para el vendedor?

Si está dispuesto a vender la casa hoy, recibirá 180.000 euros que podría invertir en un activo sin riesgo, en el que suponiendo que invierta al 2% anual, obtendría 2.700 euros en concepto de intereses.

Por lo tanto, el precio de equilibrio para ambos bajo estos supuestos, es de 182.700 euros. Pero, ¿hay algún factor más que deba considerarse para el cálculo?, ¿qué ocurre con los gastos y posibles rendimientos que genere la casa desde hoy hasta la fecha de liquidación del contrato?

Parece lógico pensar que el vendedor repercutirá en el precio a plazo todos aquellos gastos que la vivienda ocasione, y a su vez que el comprador descuente todos los rendimientos que se puedan generar.

Siguiendo con el ejemplo, el vendedor observa que mantener la casa 9 meses más le supondrá un desembolso en concepto de gastos de comunidad de 540 euros, cantidad que si vendiese la casa hoy no tendría que abonar.

Por lo tanto desde su punto de vista el precio debe ser:

182.700 euros + 540 euros = 183.240 euros

Este razonamiento convence plenamente a la señora Gómez, pero argumenta que si bien esto es cierto, no lo es menos que el vendedor también puede obtener un ingreso si alquila la casa durante nueve meses, y considera que este rendimiento ha de ser descontado del precio a plazo. De no ser así, prefiere comprar la casa hoy y, puesto que no la necesita hasta dentro de nueve meses, alquilarla e ingresar por este concepto, pongamos por caso, 1.700 euros.

Llega el momento de firmar el contrato y se tienen en cuenta las matizaciones que ambas partes han expuesto. Calculan, pues, el precio que han acordado que aparezca en su contrato a plazo:

Precio de la vivienda hoy 180.000 euros
Inversión/financiación al 2% + 2.700 euros
Gastos de comunidad +540 euros
Ingreso por alquiler – 1.700 euros
181.540 euros

El resultado final es que la señora Gómez ha firmado un contrato que le obliga a comprar la vivienda, independientemente de cuál sea su precio en el mercado, dentro de nueve meses, a cambio de pagar en esa fecha 181.540 euros.

Por su parte, el vendedor se ha obligado a vender la vivienda, independientemente de cuál sea su precio en el mercado, dentro de nueve meses, a un precio equivalente en términos financieros al que estaba dispuesto a venderlo hoy. Ahora bien, ¿qué ocurrirá pasados los nueve meses?

Ese día la señora Gómez y el vendedor llevan a cabo la transacción en los términos que hace nueve meses pactaron. La señora Gómez entrega 181.540 euros y recibe a cambio su nueva vivienda en propiedad, ingresando el vendedor el importe pactado.

Pero también puede ocurrir que una de las contrapartes incumpla la obligación adquirida y ello repercuta en un grave perjuicio económico para la otra parte. Este riesgo se conoce como riesgo de contrapartida o de insolvencia y está presente en cualquier transacción económica.

Además, este riesgo se acentúa a medida que el plazo entre la fecha de contratación y de liquidación (fecha en la que se entrega el activo o mercadería), es mayor. Si en el ejemplo el vendedor no entregara la vivienda en la fecha acordada, esto provocaría (independientemente de las acciones legales que la señora Gómez emprenda) que tendría que adquirir la casa al precio que esté en el mercado ese día. Esta circunstancia puede dar lugar a un quebranto que corresponderá a la diferencia entre el precio pactado en el contrato y el que la casa tenga en el mercado (siempre que el precio de mercado en ese momento sea mayor que el establecido en el contrato).

El vendedor está sometido al mismo riesgo en el caso de que la señora Gómez no compre al precio pactado, e implicaría que el vendedor debería buscar un nuevo comprador. El quebranto se pondrá de manifiesto en el caso de que el nuevo comprador sólo esté dispuesto a pagar un precio inferior al pactado con la señora Gómez.

Con el fin de eliminar este riesgo de contrapartida, entre otros, surgen los mercados organizados. Visto el ejemplo anterior, se puede comprender intuitivamente qué es un contrato a plazo y cómo se establece su precio, pudiendo a continuación definir los futuros financieros.

Un futuro es un contrato a plazo negociado en un mercado organizado, por el que las partes acuerdan la compraventa de una cantidad concreta de un valor (activo subyacente) en una fecha futura predeterminada (fecha de liquidación), a un precio convenido de antemano (precio de futuro).

Es decir, se trata de contratos a plazo cuyo objeto son instrumentos de naturaleza financiera (valores, índices, préstamos o depósitos…) o «commodities» (es decir, mercancías como productos agrícolas, materias primas…).

Por lo tanto, la diferencia entre un contrato forward como el mostrado en el ejemplo y un contrato de futuro, radica fundamentalmente en que en el contrato forward los contratantes fijan las condiciones del acuerdo según sus necesidades, mientras que en el contrato de futuro las condiciones que lo rigen están estandarizadas. A modo de ejemplo, la compra de un contrato a plazo podría asimilarse a encargar un traje a medida mientras que un futuro sería equivalente a comprar en un gran almacén con tallaje fijo y sin posibilidad de arreglo.

Sus características principales

Las características operativas que definen e identifican los futuros son:

  • Las condiciones de los contratos están estandarizadas por lo que se refiere a su importe nominal, objeto y fecha de vencimiento.
  • Se negocian en mercados organizados, por tanto pueden ser comprados o vendidos en cualquier momento de la sesión de negociación sin necesidad de esperar a la fecha de vencimiento.
  • Tanto para comprar como para vender futuros, los intervinientes han de aportar garantías al mercado, es decir, un importe —determinado en función de las posiciones abiertas que mantengan— como señal del cumplimiento de su compromiso, de forma que evite el riesgo de contrapartida.

El inversor en futuros debe tener en cuenta que es posible realizar la venta de un futuro sin haberlo comprado antes, ya que lo que se vende es la posición en el contrato por el que el vendedor asume una obligación. Esto es lo que en el mercado se llama «abrir posiciones cortas» o «ponerse corto».

Precio teórico de un futuro

La formación del precio de un futuro es similar al del precio del contrato a plazo. Así, el precio de un contrato de futuros sobre una acción se forma a partir del precio de la misma, capitalizado hasta la fecha de vencimiento, y restando a ese importe el valor del dividendo capitalizado hasta la fecha de vencimiento.

Por ejemplo, para conocer el precio del contrato de futuro a tres meses de una acción de la sociedad XYZ que cotiza en la bolsa a 45 euros, que no reparte dividendo y sabiendo que el tipo de interés del mercado a ese plazo es el 2,5%, bastaría con utilizar la siguiente fórmula:

Precio futuro = Precio de cotización x [1 + (r x t/360)] – D x [1 + (r´ x t´/360)]
Donde:

r = tipo de interés de mercado para t días,
t = nº de días desde hoy hasta el vencimiento del contrato,
D = dividendo a percibir,
r’ = tipo de interés de mercado para t’ días,
t’ = nº de días que median entre la fecha de pago del dividendo y el día de vencimiento del contrato.

Precio futuro = 45 x [1 + (0,025 x 90/360) ] –0 = 45,28 euros

La señora Gómez y el vendedor, para calcular el precio que debían fijar en su contrato sumaban la financiación y los posibles gastos (como el de comunidad) y restaban los ingresos por alquiler. Trasladándolo al cálculo real del precio de un futuro, la financiación y los posibles gastos serían equivalentes a determinar el valor de la inversión realizada hoy en la fecha de vencimiento, mientras que los ingresos por alquiler serían equivalentes a los dividendos que pudieran recibirse durante ese período.

La diferencia existente entre el precio de la acción dentro de tres meses y su precio hoy se conoce como el coste neto de financiación. Es conveniente señalar que este coste neto de financiación podrá ser positivo o negativo dependiendo de si el rendimiento por dividendos es menor o mayor que el coste de financiación.

Compra de un contrato de futuros

Una vez calculado el precio teórico del futuro sobre XYZ, si se piensa que el precio de las acciones de XYZ va a tener una fuerte revalorización de hoy a tres meses, se presentan dos alternativas:

  1. Comprar la acción hoy pagando 45 euros.
  2. Comprar un contrato de futuros sobre dicha acción con vencimiento tres meses y por el que deberá pagar el día de vencimiento 45,28 euros.

Si se elige la segunda alternativa y, recordando que el contrato de futuros obliga a comprar al precio pactado (45,28 en este caso) el día de vencimiento, el beneficio o pérdida se producirá por comparación del precio de las acciones de XYZ el día de vencimiento y el precio del contrato de futuros.

Suponiendo que el día de vencimiento las acciones de XYZ cotizan a 50 euros, se obtendrá un beneficio de 4,72 euros (50 – 45,28). Por otro lado, si la acción cotizase a 35 euros se habría incurrido en una pérdida de 10,28, pues se ha asumido la obligación de pagar 45,28 euros por algo que en el mercado vale ese día 35 euros.

El siguiente cuadro representa posibles valores de la acción XYZ el día de vencimiento y el resultado que genera la posesión del contrato de futuros.

La representación gráfica sería:

Por tanto, el contrato de futuros comprado genera beneficios si el activo subyacente, en el ejemplo anterior las acciones de XYZ, cotizan por encima del precio de compra del contrato de futuros (45,28).

Venta de un contrato de futuros

Por otro lado, si las expectativas son bajistas, es decir, si se cree que el precio de la acciones de XYZ va a caer de hoy a tres meses, se debería vender el contrato de futuros con vencimiento dentro de tres meses. El resultado que generaría esa posición el día de vencimiento, en relación a las posibles cotizaciones de la acción y el precio al que se ha asumido la obligación de vender, serían:

El vendedor de un futuro tendrá una posición de pérdidas y beneficios simétrica a la descrita para el comprador (ver gráfico). Puede observarse que las pérdidas pueden ser ilimitadas cuando el precio de la acción cotiza por encima de 45,28.

En España pueden negociarse en la actualidad los siguientes contratos de futuro:

  • Sobre mercaderías: aceite de oliva.
  • Sobre activos financieros: futuros sobre IBEX 35, Mini IBEX 35, bono a 10 años y acciones (12 en total).

Las características particulares de cada contrato2 determinan cómo se realiza la liquidación de pérdidas y ganancias.

Descargar la Guía de Opciones y Futuros (parte 2)

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (Se el primero en Votar)
Loading ... Loading ... [meneame] [accioname] [del.icio.us] [Negociame] [Mirlobolsa] [Webalalza] [TopFn] [BolsayFinanzas] [coRank] [Fresqui] [Minvertirol] [Facebook] [Technorati] [Google] [Digg] [Live MSN]

publicado por juanjo \\ tags: ,

Oct 17

Un contrato de futuros es un acuerdo, que se negocia en un mercado organizado o en la bolsa, que obliga a las partes contratantes a comprar o vender un número de contratos (sobre el activo subyacente, que puede ser un índice, materia prima…) en una fecha futura, pero con un precio establecido de antemano. Se pueden adoptar dos tipos de posiciones:

- Quien compra contratos de futuros, adopta una posición larga, por lo que tiene el derecho a recibir en la fecha de vencimiento del contrato el activo subyacente.

- Quien vende contratos adopta una posición corta ante el mercado, por lo que al llegar la fecha de vencimiento del contrato deberá entregar el correspondiente activo subyacente, recibiendo a cambio la cantidad correspondiente, acordada en la fecha de negociación del contrato de futuros.

En los contratos de tipo americano (corresponden a la mayoría que se negocian en el mercado, incluye a los futuros sobre ibex, mini-ibex, cac, dax…) no es necesario mantener la posición abierta hasta la fecha de vencimiento, si se estima oportuno puede cerrarse la posición con una operación de signo contrario a la inicialmente efectuada. Cuando se está en posición larga, puede cerrarse la misma sin esperar a la fecha de vencimiento simplemente vendiendo el número de contratos compradores que se posean; de forma inversa, alguien con una posición corta puede cerrarla anticipadamente acudiendo al mercado y comprando el número de contratos de futuros precisos para quedar compensado.

El contrato de futuros, cuyo precio se forma en estrecha relación con el activo de referencia o subyacente, cotiza en el mercado a través del proceso de negociación, pudiendo ser comprado o vendido en cualquier momento de la sesión de negociación. En el caso español, el horario de contratación de los futuros sobre ibex es idéntico al de contratación del contado y el vencimiento es el tercer viernes de cada mes.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (Se el primero en Votar)
Loading ... Loading ... [meneame] [accioname] [del.icio.us] [Negociame] [Mirlobolsa] [Webalalza] [TopFn] [BolsayFinanzas] [coRank] [Fresqui] [Minvertirol] [Facebook] [Technorati] [Google] [Digg] [Live MSN]

publicado por juanjo \\ tags: , ,

Oct 07

Futuros sobre índices y acciones

‘Ponerse corto’ cuando las acciones caen: el préstamo de títulos

En este caso hay que abrir una cuenta en un broker para poder realizar las operaciones. Se llama ‘activo subyacente’ a los índices o acciones a que hacen referencia los contratos. En ambos casos se trata de operaciones a plazo, es decir, de compromisos de compra o venta que tendrán lugar en una fecha futura.

Esta fecha varía dependiendo del activo subyacente. Por ejemplo, en el caso del Ibex 35 los futuros vencen el tercer viernes de cada mes, mientras que en los futuros sobre acciones sólo existen cuatro vencimientos al año (marzo, junio, septiembre y diciembre) y también vencen el tercer viernes del mes correspondiente.

En todos los casos, tanto en futuros sobre valores o índices, no es necesario esperar al vencimiento del futuro, sino que se puede vender o comprar antes. Imaginemos que en noviembre compramos un contrato de futuros sobre Euro Stoxx 50 con vencimiento en diciembre. En esa fecha el futuro estaba a 2.750 (normalmente, el valor del futuro es similar al del subyacente, en este caso del índice Euro Stoxx 50), que será el precio de compra en euros de cada contrato.

Decidimos vender a primeros de diciembre antes del vencimiento, que será el día 21 de ese mes, y en ese momento el futuro cotiza a 2.660, ya que el Eurostoxx ha caído con cierta fuerza desde la fecha de compra. La diferencia entre compra y venta es de -90 puntos (2.750-2.660). Esos noventa puntos los multiplicamos por el número de contratos (en este caso sólo uno), lo volvemos a multiplicar por 10 (multiplicador del futuro) y nos da una pérdida de 900 euros.

También podemos ‘mantenerlo’ después del vencimiento, haciendo lo que se denomina un ‘roll over’, es decir, ‘cerrar la posición abierta’ de este vencimiento (vender) y ‘abrirla’ (comprar) para el siguiente vencimiento. Por ejemplo, si tenemos 10 contratos de futuros sobre el Ibex 35 con vencimiento en diciembre y queremos mantenerlos hasta enero, haremos un ‘roll over’ vendiendo los contratos de diciembre y comprando 10 con vencimiento en enero.

Actualmente, el particular español puede invertir a través de futuros del Ibex 35 o bien del Mini Ibex. La única diferencia entre ambos es que los segundos son más asequibles porque el multiplicador pasa a ser 1 euro, en lugar de los 10 euros de los futuros del Ibex y, por tanto, las garantías también son 10 veces menores.

Con el Ibex  en 6.700 puntos, la compra de un contrato del índice supondría tener en la cuenta una garantía de 6.700 euros, mientras que para los futuros de Mini Ibex sólo hacen falta 670 euros. Es decir, que un contrato Mini Ibex tiene una décima parte del valor de un contrato sobre Ibex 35, y las pérdidas o ganancias guardan la misma proporción, por lo que realmente daría lo mismo comprar 10 Mini Ibex que un Ibex.

Futuros sobre acciones

Los futuros sobre acciones son muy similares a los anteriores, pero el “subyacente” son algunos valores del Ibex 35. El valor de cada contrato también depende del multiplicador; en el caso de Telefónica cada contrato representa 102 títulos, mientras en BBVA , Santander , Endesa y Repsol YPF representan 100 títulos.

Diariamente MEFF liquida por diferencias, es decir, carga o abona el beneficio o la pérdida dependiendo de las variaciones en el precio del futuro. Las variaciones del precio de los futuros están directamente relacionadas con los movimientos de los subyacentes (en este caso las acciones) a través de una relación de arbitraje que asegura que al vencimiento ambos precios convergen.

Pero existen algunas diferencias entre el precio del futuro y el de la acción. Los inversores, al comprar contratos de futuros en vez de acciones tienen una ventaja, el apalancamiento. Esto permite al inversor mantener un dinero “libre”, que no tendría en caso de estar invertido en acciones, y ese dinero, en una cuenta remunerada produce rendimientos. Y por otra parte, en los futuros no existen dividendos que sí reciben los tenedores de acciones.

En cuanto a las garantías, en el caso del Santander, BBVA, Endesa y Repsol YPF son del 15%, mientras que en Telefónica son del 20%, y se revisan diariamente sobre el cierre del futuro del día anterior.

Pongamos otro ejemplo práctico. Compramos un contrato de futuros del Santander por 6,50 euros, y decidimos venderlo el mes siguiente, cuando el precio alcanza los 7,11 euros. En este caso, la liquidación de MEFF sería: 0,61 (diferencia entre precios de compra y venta) multiplicado por un contrato y vuelto a multiplicar de nuevo por 100 (multiplicador en las acciones de Santander). El resultado sería de 61 euros de beneficio.

Los futuros sobre estas acciones son bastante líquidos, ya que los utilizan frecuentemente los gestores de fondos para sortear las restricciones de la normativa española sobre Instituciones de Inversión Colectiva. Un sólo activo no puede superar el 10% del patrimonio del fondo, y la suma de todos los activos que superan el 5% debe ser menor o igual al 40% del patrimonio (pueden tener cuatro valores con un peso de 9,99% o bien cinco valores con un peso de 7,99%). Por tanto, si un gestor quiere igualar en su cartera la ponderación que Telefónica tiene en el Ibex 35 tendrá que completar la inversión a través de futuros, lo que asegura la liquidez de este mercado.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (Se el primero en Votar)
Loading ... Loading ... [meneame] [accioname] [del.icio.us] [Negociame] [Mirlobolsa] [Webalalza] [TopFn] [BolsayFinanzas] [coRank] [Fresqui] [Minvertirol] [Facebook] [Technorati] [Google] [Digg] [Live MSN]

publicado por juanjo \\ tags: , ,

Abr 08

Ante la grave situación de inestabilidad que sufren actualmente los mercados, el mejor consejo que se oye entre los ‘expertos’ es esperar a que escampe el temporal, porque seguro que encontraremos precios más atractivos.

Pues bien, siento mucho tener que discrepar radicalmente, o bien estos llamados ’expertos’ son unos auténticos ignorantes ya que si seguimos a la masas, obtendremos exactamente lo mismo que ellos, o bien son muy ‘astutos’ y se guardan para ellos los secretos de operar en el único mercado verdaderamente rentable, los futuros financieros.

Los Futuros Financieros

Mi definición de futuros, como casi todo en mi forma de pensar, es diferente a lo que la gente esperaría: es una filosofía de vida, un descublimiento que te puede hacer cambiar de vida y llegar a la independencia financiera absoluta, es un producto financiero, el más eficiente que existe hoy en día sin ninguna duda y en contra de lo que la mayoría de la gente piensa, casi siempre sin tener conocimiento del tema, con menor riesgo que las acciones ó cualquier otro tipo de inversión colectiva de las que he visto y por supuesto, rnucho más barato.

Hay mucha gente en España que piensa que por invertir en mercados lejanos como el norteamericano, todo tiene que ser más caro o más complicado, y es todo lo contrario. Todavía nos llevan mucha ventaja en temas financieros y siempre hay que aprender de los que son mejores que nosotros.

Así que invertir en Estados Unidos es más barato, fácil y eficiente que en cualquier mercado europeo. Es un tipo de inversión que puede hacer cualquier persona, por supuesto que debidamente preparada, desde cualquier lugar del mundo, con un ordenador y sin tener que hablar con nadie. Nos pemite, además, ganar tanto cuando el mercado sube como cuando baja y utilizando poco dinero para obtener importantes rentabilidades. Por si fuera poco, y como guinda, los “brokers” (no son más que meros comisionistas y rara vez operan) y sus plataformas (para realizar las operaciones) nos ofrecen unos fantásticos mecanismos para controlar el riesgo que supone lo que estamos dispuestos a perder como máximo en cada operación.

Para qué sirven los futuros

Para tres cosas y, ya os aviso que la tercera os va a sorprender y es la más interesante de todas.

La primera: ganar dinero; la segunda: para no perderlo (es decir, para hacer coberturas y la tercera: para mejorar como personas, para conocer aspectos de nuestra psique que ni tú mismo sabes que posees, para explotar todas tus capacidades (talento a fin de cuentas), para mejorar en la toma de decisiones, control del ego, de la avaricia, del pánico…

¿Cuantos tipos de futuros existen?

Hay futuros sobre materias primas (zumo de naranja, petróleo, oro, tripas de cerdo), bonos (renta fija), acciones e índices…

La diferencia entre ellos es el apalancamiento (número de veces que hay entre el dinero que ponemos en juego y la inversión real a la que accedemos). Para que quede más claro: si el precio del contrato del mini-SP 500 está, pongamos, en 1.300 puntos y teniendo en cuenta que el punto vale 50 dólares, si la garantía que me exige mi broker por contrato es de 2.000 dólares, ¿que apalancamiento tendrá mi inversión? Hagamos el cálculo: 1.300 puntos multiplicado por 50 dólares y todo ello dividido entre 2.000 dólares nos dará como resultado 32.5 de apalancamiento. Es decir, que por cada 2.000 dólares de inversión que realicemos estaremos, gracias al apalancamiento, accediendo a una inversión de 65.000

¿Qué compramos y vendemos exactamente?

Cuando compramos o vendemos un futuro, y para no complicar las cosas, es como si de una sola vez estuviésemos comprando (o vendiendo) las 500 acciones que componen el índice llamado “Standard and Poors 500″, SP 500 para los amigos.

¿Qué se necesita para operar en este futuro?

Necesitas un par de pantallas: una para el precio en tiempo real del mercado en el que vayas a trabajar y otra para el “broker” con el que vas a realizar las ordenes, que entrarán en una décima de segundo en el mercado.

Necesitas conocer las reglas del juego, es decir, tener el conocimiento y, lo más importante, controlar lo que se llama “psicotrading”: la aplicación de la mente a la operativa, el control de la avaricia, el miedo, el pánico, el ego, la autoestima, la vanidad…

Cuanto dinero necesitamos y cuanto podemos ganar

Hay dos estadísticas importantes acerca de este mundo: la buena es que, una vez si adquieres cierta experiencia, se puede ganar con un capital entre 10.000 y 18.000 dólares, 3.000 ó 4.000 dólares al mes. La mala es que el 90% de los novatos, pierden el cien por cien de su capital en seis meses. Muchos se quedan en el camino, pues al principio es realmente duro.

Para comprar o vender hace falta una garantía de 2.O00 dólares por contrato (los contratos se miden en puntos). El mínimo movimiento del precio se llama “tick” y es 0.25 (4 ticks son 1 punto). El punto son 50 dólares y por lo tanto el tick son 12.5 dólares.

Cómo se gana subiendo y bajando

 Si creemos que el mercado va a subir, compraremos, por ejemplo tres contratos (ponemos 6.000 dólares en la línea, como dicen los “yankees”) a 1.250, si sube el precio ganamos y si baja perdemos. Si sube, bien, pero lo que realmente nos preocupa es si baja, y aquí es donde entra el famoso “stop de protección”, nuestro amigo y salvavidas ¿Qué hacer, cómo se usa? Vamos a ver una operación larga: en el momento en que compramos esos 3 contratos a 1.250 ponemos con un simple golpe de ratón un stop de protección (orden de venta) en 1.248, y esperamos a que el precio se mueva hacia algún lugar.

Si el precio baja a 1.248, la orden de venta se ejecutará y habremos perdido 2 puntos por contrato; como tenemos 3, el total de la pérdida serán 6 puntos, es decir, 300 dólares. ¿Y si el precio, en vez de caer a 1.248, sube a 1.254 y decidimos vender? Como hemos comprado a 1.250 y vendemos en 1.254, ganamos 4 puntos por contrato, que hacen un total de 12 puntos y 600 dólares. Por último ya sólo nos queda cancelar el Stop.

Ventajas de los Futuros frente a Acciones

Con los futuros se puede ganar automáticamente subiendo y bajando: con las acciones es mucho más engorroso. Las comisiones para operar en futuros son más baratas que las que se pagan en acciones. El volumen de negocio de los futuros es muchísimo más alto que las acciones, por tanto menos manipulable. El futuro se suele mover entre un 60% y 80% al dia, lo que se llama volatilidad (nos interesa que se mueva para ganar dinero. Con que ganemos un 1% al día, cosa realmente sencilla, estamos servidos).

En los futuros siempre hay contrapartida, es decir, siempre que queramos comprar nos venden y siempre que queramos vender nos compran (en acciones te puedes quedar colgado). En acciones, si quieres comprar por valor de 100.000 dólares, tienes que tenerlos; en el Mini SP 500, por el efecto apalancamiento, con ariesgar dos mil dólares consigues los mismo efectos.

La mayoría de la gente, siempre dice: “Los futuros tienen mucho riesgo”. Después de todo lo que te he comentado, ¿qué crees tiene más riesgo: los futuros o las acciones?

La gente piensa que los futuros tienen mucho riesgo fundamentalmente por desconocimiento.

Desde aquí os invito a que probéis el sistema de BolsaQuest, basado en futuros pero mucho más sencillo y mucho más rentable.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (3 votos, media: 4,33 de 5)
Loading ... Loading ... [meneame] [accioname] [del.icio.us] [Negociame] [Mirlobolsa] [Webalalza] [TopFn] [BolsayFinanzas] [coRank] [Fresqui] [Minvertirol] [Facebook] [Technorati] [Google] [Digg] [Live MSN]

publicado por juanjo \\ tags: , ,