Lo más importante es la primera parte de la frase, corta tus pérdidas. Es fundamental una vez que se ha elegido el valor y el precio al que vamos a comprar, establecer un precio al que vamos a vender si el precio de esa acción se va hacia abajo.
Es imprescindible un stop-loss para tener siempre controladas las pérdidas, y perder lo menos posible, no dejando que una pequeña pérdida se convierta en una inmensa que nos deje ?fuera de juego?. También tenemos que establecer un precio indicativo de venta para el caso de que el precio aumente.
Invertir en Bolsa supone aceptar que podemos perder dinero
La Bolsa tiene una parte de juego, o de casino. Cuando nos iniciamos en ella tenemos que tener claro que podemos ganar dinero. Podemos obtener una muy buena rentabilidad de nuestra inversión, pero hay algo que es seguro: a veces, en algunos ‘trades’ (operaciones) vamos a perder dinero.
Hasta los mejores inversores pierden dinero, por eso hay que estar mentalmente preparado para aceptar ciertas pérdidas. El secreto está en ganar mucho más dinero del que se pierde, y que en un buen trade se gane mucho más dinero de lo que se ha perdido en pequeños malos trades.
La única manera de conseguir esto es limitando las pérdidas a su mínima expresión, estableciendo un porcentaje máximo de pérdidas a la venta que puede variar entre el 2% y el 10 %, para el caso de que después de comprar el precio de la acción retroceda.
Lo mejor: Desarrollar un plan y dejar las emociones al lado
La esperanza y el miedo son las dos emociones subyacentes en el funcionamiento de todos los mercados financieros. La gente compra ante la expectativa de que el precio del stock aumente en el tiempo y, con ello, obtener beneficio. Y vende cuando cree que el precio va a disminuir. Todo se basa en expectativas.
Al principio nos costará desarrollar nuestra estrategia o plan de acción, ya que ello conlleva tiempo, experiencia y esfuerzo; no se consigue de la noche a la mañana. Después, también nos costará seguir ese plan, ya que a veces nuestro ‘olfato’ nos dirá que hay que hacer una cosa contraria a lo que el plan dice. Pero la experiencia dice que no seguir el plan produce mayores pérdidas o menores beneficios, aunque a veces tengamos suerte y nos salga bien.
Por lo tanto, para lo bueno y para lo malo, lo mejor es desarrollar un plan o estrategia y seguirla mecánicamente, dejando nuestras emociones a un lado.


